El Congreso internacional OCDS, celebrado en Roma del 7 al 15 de octubre de 1996, quiso ser una respuesta de nuestra familia a uno de los signos de los tiempos en la iglesia: “El nuevo papel del laico dentro del pueblo de Dios”.

Al mismo tiempo, el Congreso fue una manifestación de la nueva conciencia que los miembros del Carmelo Seglar tienen de su vocación y en el mundo de hoy como laicos carmelitas teresianos y de los desafíos que eso implica.
Los días del Congreso fueron días de reflexión de diálogo y de búsqueda en los que experimentamos la presencia del Señor y de su espíritu. Generó en toda una conciencia renovada de nuestra fraternidad, basada en un carisma compartido desde la vocación peculiar de cada uno de la Iglesia.
El ambiente de familia impregnó la convivencia de todos estos días. La rica diversidad racial, cultural y lingüística, lejos de ser un obstáculo se transformó en una profunda comunión en Cristo y en el Carmelo Teresiano.
Las conclusiones del Congreso fueron dinámicas y comprometedoras para el futuro. La celebración de este congreso internacional dejo una conclusión muy clara, se requerirá un nuevo tipo de animación del Carmelo seglar desde el centro de la orden. Con un responsable consagrado a ello que pueda contar con la colaboración de los mismos laicos carmelitas. (De estas conclusiones, nació el oficio del Delegado del General para la OCDS. Desde 1996 ha habido tres: el padre Fray Aloysius Deeney (+), el padre Fray Alinir Debastiani y el actual, padre Fray Ramiro Casale.
Las ponencias que se desarrollaron en el Congreso fueron las siguientes:
- “Renovación del Carmelo seglar en el Marco de la nueva evangelización” a cargo del padre general de la orden Fray Camilo Maccise (+)
- “El laico carmelita: vocación, identidad y colaboración con la orden” por la Dra. María Lupi OCDS, presidenta de una comunidad de Roma.
- “Santidad cotidiana; Santa teresita y su familia” por el obispo auxiliar de la diócesis de Bayeux-Lisieux, Monseñor Guy Gaucher
Presentación sobre los trabajos que se llevan a cabo en el Monte Carmelo:
- “Proyecto del Área carmelita Wadi-es-Siah” a cargo del padre Fray Fausto Spinelli
- “Hospedería Renovada de Stella Maris” por el padre Fray John Sullivan
Los trabajos en grupos, las puestas en común en los diferentes idiomas, los momentos de oración y la celebración de la Eucaristía diaria, fue el marco, junto con la formación, en el que se desarrolló este primer Congreso Internacional de la OCDS.
“Confiamos a María, nuestra Madre y Hermana, las semillas de este Congreso. Que Ella nos alcance del Señor una fecundidad que se traduzca en frutos de amor y servicio hacia nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo”
(Tomado de una carta del P. General Camilo Maccise, con motivo de la finalización del Congreso)



